En un rincón de la habitación,
en silencio, con pesamientos
perdidos en el pasado,
recordando lo que fue ayer
y olvidándose por un momento
lo que ha venido a ser hoy.
Allí esta ese hombre, esa mujer
con cabellos blancos,
con arrugas en su piel,
sintiendo la tristeza de la soledad,
el abandono de aquellos
en los que habían puesto su esperanza.
Dónde están esos hijos tan amados ?
Dónde las promesas del pasado ?
O acaso solo fue una ilusión
del corazón humano?
Dónde hemos dejado el amor
y el respeto por los ancianos ?
Cómo olvidamos que el mas joven
llegará en pocos años a ser anciano?
Y entonces entender esa soledad,
esa tristeza que hemos sembrado.
Dale una sonrisa, una caricia,
un abrazo, un apretón de manos.
hazle sentir, que él y ella son amados.
María

Bonita entrada y cierta como la vida misma. Todos vamos a pasar por ahí y nos vamos a sentir impedidos, sin fuerzas para hacer ni siquiera lo cotidiano y se nos pagará con la misma moneda. Un abrazo.
Me has tocado la fibra. Los ancianos aún que duele más que los niños.
Tarde pero siempre regreso como puedes ver.
Muy bonito tu web.Besitos
Esta entrada más adelante, te la copiaré para ponerla en mi web y así la lean más personas. Abrazos.
Puta miseria de vida!!!! Vengo de Roc, que ha hecho un post del aborto que no me vea!!! Y ahora tú con esta entrada, que me alegro que pongas porque es verdad, pero a mí me habeis aguado la noche. Hasta otra linda.
La vida es cruel y tu la describes bien. Pero, creo, que hay pocas cosas para hacer, porque la sociedad hoy tiende a acentuar sus peores cosas, entre ellas la ponderación de la eterna juventud y el desprecio por los ancianos, que con sus años, es innegable, son los más sabios.