EL ESTRESS
El estrés nos consume, destruye nuestra capacidad de ser felices y también daña la mucosa de las paredes estomacales, aumentando la presión sanguínea y atacando de forma directa el sistema cardiovascular.
Debemos reducir el estrés en tres aspectos: físico, psicológico y espiritual. A medida que se controlen esos tres estados se elevará el ánimo y los sentimientos de tristeza y desesperación disminuirán. Al mejorar el ánimo, las relaciones con los demás mejorarán, pues reaccionará a los estímulos externos de una forma más positiva y paciente. La comprensión espiritual puede disolver el estrés y el miedo y cambiar nuestra perspectiva de lo habitual y cotidiano a lo intemporal y trascendente. A medida que se produzca este cambio en nuestra conciencia el estrés disminuirá.
